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Peatonal Pedro Whelan: Un negocio familiar y caro

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Desde hace dos fines de semana, la calle Pedro Whelan entre 2 de Abril y la avenida Bernardo de Irigoyen, se convirtió en “Peatonal” para desarrollar eventos artísticos y venta de comidas y bebidas a bordo de camioncitos gourmet denominados “foods trucks”.
Si bien la iniciativa provocó malestar en varios comerciantes de la misma calle, por las incomodidades que les causa, luego fue tomada con cierta expectativa por ver qué era lo que quería hacer el Municipio, y como dijo alguno: “¡Vamos a ver si hacen una buena!”.
Una de las primeras cosas que se advirtieron fue que mientras el Gobierno Nacional nos inunda tipo cadena nacional con los avisos para poner el aire acondicionado a 24 grados, en la Peatonal no sólo se colocaron 150 lámparas bastante gastadoras, sino que encima están encendidas de lunes a lunes sin ningún tipo de razón, dejando esas dos cuadras como un excelente campo para jugar un partido nocturno de primera.
La otra molestia que comentan los vecinos es que ven a los llamados “food trucks” como un negocio que hace gente que no es de nuestra ciudad, aunque debe tributar algo al Municipio como corresponde, eso es lo que se supone. Los carritos no son de General Rodríguez y toda la organización pasa por la directora del Museo, Graciela Ruiz; y la directora de Juventud, Brenda Lucero, su hija. Aunque el emprendimiento quedaría en el entorno familiar del jefe comunal, las malas lenguas hablan de otras cosas incomprobables.
Además el Municipio aporta a la Peatonal como marco para que los propietarios de los “food trucks” lucren: sonido, agentes municipales para vigilar el Tránsito, las chicas de las Cooperativas o el personal del Corralón para limpiar y otros integrantes municipales para otras tareas y agentes de Policía para controlar la seguridad, aunque a pesar de eso una joven madre sufrió el robo del cochecito de su bebé.
No faltaron vecinos que dicen que si se quería hacer algo así, se debería haber convocado a comerciantes de nuestra ciudad, ya que son todos los días maltratados por las distintas áreas municipales, entre ellas Inspección General y la de Desarrollo Social con la poliferia “Kubar en tu Barrio”.
Hablando de las guirnaldas de luces que iluminan permanentemente la calle Whelan y como ironía no faltó el comentario de un vecino, que dijo: “son 150 luces, casi una por cada funcionario político que tiene la Municipalidad. Al parecer con honrosas excepciones son las únicas luces que aporta esta gestión”.

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